¿Por qué hacemos garabatos?

 

El garabato: una vía de escape inconsciente.

Los garabatos son algo que hacemos casi, sin darnos cuenta. Son pequeños trazos espontáneos que surgen mientras pensamos, escuchamos al teléfono o dejamos que las ideas fluyan como parte de un proceso creativo. La mente se relaja y la mano empieza a creae líneas, círculos, flores repetidas, cuadrados o espirales…

Según la RAE, un garabato es un trazo irregular realizado sin intención definida.

No resulta extraño que en ocasiones nos encontremos el papel lleno de pequeños dibujos o símbolos hechos sin intención consciente ni destino concreto. La mente se relaja y trabaja en segundo plano; la mano le acompaña en ese proceso. A veces surgen en un momento de reflexión, durante una pausa mental y en ocasiones forman parte de ese instante creativo en el que las ideas empiezan a ordenarse sin que sepamos muy bien cómo ni porqué.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué la mano comienza a dibujar cuando la mente está en otra parte?

Los haces sin pensar…

Los haces sin pensar, pero podrían decir más de lo que imaginas.

Los garabatos en la escritura aparecen de forma espontánea cuando la atención consciente disminuye y la mente entra en un estado de procesamiento interno, permitiendo que el gesto gráfico fluya como expresión neuromotora vinculada a la actividad mental.

Esto lleva a preguntarnos:

¿Qué esconden estos trazos aparentemente encriptados?
No se trata de mensajes ocultos ni de interpretaciones directas. Lo que pueden reflejar es la dinámica del movimiento en ese momento: tensión o fluidez del trazo, ritmo, presión o continuidad. Como señala el psicólogo y experto en escritura Van Galen, el gesto manuscrito refleja la coordinación entre la mente y el movimiento, no símbolos aislados.

¿Podemos usar las mismas reglas grafológicas para analizarlos?
Pueden observarse desde los mismos principios técnicos —presión, ritmo, dirección u organización espacial— porque comparten el mismo origen motor que la escritura. Ajuriaguerra ya describía la escritura como un proceso neuromotor complejo, donde cada trazo forma parte de un conjunto dinámico y no de un elemento aislado.

¿Tienen un significado concreto? ¿Desconectamos de la realidad?
En la mayoría de los casos no implica desconexión. Más bien ocurre lo contrario: la mano se mantiene activa mientras la mente continúa procesando información. Investigaciones experimentales sobre el doodling, como el estudio de Jackie Andrade, han mostrado que realizar pequeños trazos durante tareas pasivas puede incluso ayudar a mantener la atención y la memoria.

El trazo espontáneo puede observarse desde el análisis técnico de la escritura manuscrita, no como un dibujo con significado propio, sino como una manifestación más del modo personal de moverse sobre el papel.

como hacemos garabatos inconscientes, dibujos y figuras geométricas sin intención.

Garabatos, atención y movimiento

Se ha observado que muchas personas realizan pequeños trazos mientras escuchan, esperan o piensan. Es algo parecido a mover el pie o manipular un bolígrafo: el movimiento no interrumpe el pensamiento, lo acompaña.

Desde la perspectiva psicomotriz de la escritura, desarrollada por investigadores como Van Galen, escribir —o trazar espontáneamente— implica una coordinación continua entre procesos cognitivos y motores. Por eso los garabatos pueden aparecer en situaciones muy distintas: aburrimiento, concentración, tensión o relajación. No responden a una única causa, sino al funcionamiento natural del movimiento cuando la mano queda libre para actuar.

Desde la perspectiva psicológica y grafología, estos trazos espontáneos pueden entenderse como manifestaciones del proceso mental y del funcionamiento neuromotor implicado en el gesto gráfico.

Por qué no se interpretan los dibujos aislados

En un análisis profesional de escritura o firma, ningún elemento se estudia por separado. Los garabatos solo tienen valor cuando se observan junto al resto del escrito:

– la presión del trazo o sus repeticiones
– el ritmo y la fluidez
– la organización del espacio
– la dirección del movimiento
– la dinámica general de la escritura

Un mismo tipo de garabato puede aparecer en personas muy diferentes y por motivos distintos. Por eso, lo importante no es el dibujo en sí, sino cómo encaja dentro del conjunto.

Este enfoque coincide con la práctica del análisis grafológico actual, donde se estudia siempre la globalidad del escrito antes que cualquier elemento aislado.

 

La mente dirige y la mano ejecuta

El gesto gráfico es el resultado de esa coordinación

La escritura no es solo un medio para comunicar palabras. Es movimiento, coordinación y hábito. Está influida por la atención, la emoción y la forma personal de moverse sobre el papel.

Por eso, incluso cuando creemos estar dibujando sin pensar, nuestra manera de trazar sigue siendo profundamente personal. La mente dirige y la mano ejecuta: el resultado visible es ese movimiento que queda sobre el papel.

Cuando se analiza una escritura o una firma con fines profesionales o periciales, el estudio debe realizarse siempre sobre muestras completas y en su contexto, aplicando metodología técnica y criterios especializados.

En grafología, los garabatos son signos libres, dibujos sueltos trazados sin sentido que pueden aportar información sobre el estado mental, la concentración o el proceso creativo de la persona.

Referencias y fuentes

– Andrade, J. (2009). What does doodling do? Applied Cognitive Psychology.
– Van Galen, G. (1991). Handwriting: Issues for a psychomotor theory.
– Ajuriaguerra, J. de (1971). La escritura del niño.